Uso, mantenimiento y cuidados especiales
Primer encendido, el más importante
La primera vez que me enciendas será un momento muy especial. No soy solo una llama: soy un signo de esperanza y oración. Cuando acerques el fuego, hazlo con ternura. Mi mecha, libre de plomo, está preparada para recibir la luz, pero necesita de tu cuidado. Inclíname suavemente y protégeme unos instantes de las corrientes de aire, hasta que la llama abrace la cera y cobre vida. Si lo haces con calma y amor, permaneceré encendida para acompañarte en tus oraciones, iluminando tus días y disponiendo tu corazón para el...
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